Los nueve primeros municipios del Consorci Mare en implantar contenedores de textil consorciados ya recogen más de 15.400 toneladas de textil
Desde octubre se ha puesto en marcha la recogida separada de textil...
PARTICIPANTES: Alejandro Molina, consultor de empresas y Álvaro Cremades, arquitecto.
El contrato fijo discontinuo ha sido la panacea con la que se ha querido disfrazar la realidad de la contratación laboral en España. Un escenario que sufre tensiones por los excesos de la normativa actual lo que hace que este tipo de contrato fijo discontinuo se le describa como contrato humo. O, también, como contrato de paja ya que no impedirá que los despidos se produzcan cuando la economía no pueda evitar el cierre de empresas ocasionadas por una inflación descontrolada. La falta de flexibilidad, costes de la contratación y retrasos tecnológicos muestran la dificultad de equipar los niveles de productividad a nuestros vecinos europeos. Tales lastres ponen en evidencia el engaño que la nueva reforma laboral oculta pero que mostrará sus aspectos más duros tan pronto pase el verano.